La batalla de Los Ángeles de 1942: el combate contra un enemigo que no existía, o que nadie identificó
A menos de tres meses de Pearl Harbor, reflectores y cañones antiaéreos se adueñaron del cielo de Los Ángeles. Hasta hoy nadie sabe con certeza contra qué disparaban.
- Cuándo
- 25 de febrero de 1942
- Dónde
- Los Ángeles, California, Estados Unidos
- Situación
- Explicado en parte la explicación principal es aceptada; quedan detalles abiertos
Por Redacción de Ecos del Pasado. Publicado el 2 de noviembre de 2026. Lectura de 5 min.
A las 2:25 de la madrugada del 25 de febrero de 1942, las sirenas de ataque aéreo sonaron en Los Ángeles. Poco después, el Comando Antiaéreo del Ejército de Estados Unidos abrió fuego contra blancos en el cielo de la ciudad.
Durante las dos horas siguientes, se dispararon más de 1.400 proyectiles antiaéreos. Los reflectores militares barrían el cielo. La ciudad quedó en apagón total. Sonaban las sirenas. Los civiles se refugiaban en sótanos.
El incidente ocurrió a menos de tres meses de Pearl Harbor. La costa oeste de Estados Unidos vivía una paranoia justificada ante posibles ataques japoneses. Un submarino japonés había atacado instalaciones petroleras en Santa Bárbara dos días antes.
Cuando el bombardeo cesó, a las 4:14, los militares fueron a verificar qué habían derribado.
No encontraron nada. Ningún avión derribado. Ningún fragmento de aeronave. Ningún tripulante. Ninguna bomba. Ninguna evidencia de aeronaves enemigas sobre Los Ángeles aquella noche.
Murieron cinco estadounidenses: tres en accidentes de tránsito durante el apagón y dos de ataques cardíacos. Muertes causadas por la respuesta del propio ejército estadounidense a un ataque que no existía, o que nadie logró identificar.
Las versiones oficiales contradictorias
La batalla de Los Ángeles tuvo la particularidad de recibir dos versiones oficiales contradictorias del propio gobierno estadounidense, con pocas horas de diferencia.
Versión del secretario de Guerra, Henry Stimson (mañana del 25 de febrero): el bombardeo fue una respuesta a aeronaves reales que sobrevolaban Los Ángeles. Se habían avistado entre una y cinco aeronaves de origen no identificado.
Versión del secretario de Marina, Frank Knox (esa misma mañana): el incidente fue una "falsa alarma" causada por "nervios de guerra". Ninguna aeronave había sobrevolado Los Ángeles.
Dos miembros del gabinete, el mismo día, con versiones completamente opuestas sobre el mismo hecho. La opacidad oficial que siguió al MH370, cuando el gobierno malasio tardó semanas en divulgar los datos satelitales que definían la búsqueda, muestra que este patrón de comunicación deficiente en momentos de crisis no es exclusivo de 1942. El Congreso estadounidense inició una investigación que no llegó a conclusiones definitivas.

Lo que muestran los registros fotográficos
Los fotógrafos de prensa que cubrieron el suceso produjeron una imagen que se volvió icónica: reflectores militares que convergen sobre un punto del cielo, con estelas de proyectiles antiaéreos alrededor. El objeto en el centro de los reflectores aparece como una forma ovalada clara.
La interpretación de esa imagen está en disputa. Para algunos, es una prueba fotográfica de una aeronave o de un objeto no identificado. Para otros, es el resultado de varios reflectores que convergen en un punto sin un blanco definido, con la emulsión fotográfica de la época sobreexpuesta.
La fotografía no resuelve nada de forma definitiva.

Las hipótesis y el contexto histórico
Globo meteorológico o sonda: los objetos atmosféricos podían confundirse con aeronaves con la visibilidad nocturna y en un clima de tensión extrema. El ejército estadounidense y los civiles usaban globos en esa época.
Aeronave civil o experimental: la costa de California tenía tráfico de aviones civiles y prototipos experimentales que podrían haber disparado las alarmas de operadores de radar tensos.
Error en cascada: en pleno estado de paranoia posterior a Pearl Harbor, un operador de radar interpreta una lectura ambigua como una aeronave enemiga. La alerta se propaga. Se encienden los reflectores. Un artillero dispara contra lo que iluminan los reflectores. Otros disparan contra aquello a lo que disparó el primero. En minutos, se dispararon 1.400 proyectiles contra el miedo colectivo a un ataque que, 80 días antes, había matado a 2.403 estadounidenses.
Esta es la hipótesis más aceptada por los historiadores militares.
Ovni: el suceso ocupa un lugar destacado en la literatura ovni como uno de los primeros registros militares modernos de un encuentro con un objeto no identificado. La Fuerza Aérea de Estados Unidos, en un análisis posterior realizado para el Proyecto Grudge en los años cuarenta, clasificó el incidente como "histeria de guerra", sin descartar del todo la presencia de un objeto desconocido.

Lo que revela el suceso, más allá de lo que hubiera en el cielo
La batalla de Los Ángeles es fascinante más allá de la cuestión de qué era el objeto (o el no objeto) del cielo. La reacción humana ante lo desconocido que deja ver aparece de distintas formas en otros contextos: en el incidente del paso Dyatlov, personas entrenadas abandonaron la seguridad de una carpa en condiciones letales en respuesta a algo que nunca se identificó; en la epidemia de baile de 1518, una ciudad entera perdió el control ante un estímulo que la medicina todavía no explica.
El episodio muestra cómo el miedo colectivo puede convertir la ambigüedad en certeza. Operadores de radar, artilleros y comandantes militares altamente entrenados, en estado de alerta máxima, dispararon 1.400 proyectiles contra algo que nadie logró identificar de forma definitiva.
Muestra cómo versiones contradictorias de un mismo hecho pueden coexistir oficialmente sin resolverse. La contradicción entre Stimson y Knox nunca se aclaró en una declaración pública.
Y muestra que la línea entre "un hecho que ocurrió" y "un hecho que parece haber ocurrido" puede ser más delgada de lo que nuestras categorías mentales admiten, sobre todo en condiciones de miedo, noche y guerra.
El cielo de Los Ángeles guardó su secreto aquella noche. Y los archivos militares estadounidenses, que podrían resolver la cuestión de forma definitiva, no revelaron nada concluyente en las décadas siguientes.
Para otros eventos en los que la percepción colectiva y la realidad se volvieron difíciles de separar, lea sobre la epidemia de baile de 1518, donde el comportamiento colectivo fue igual de perturbador, y sobre el incidente del paso Dyatlov. Para el contexto de lo que Estados Unidos hacía con la información clasificada en ese período, vea Nikola Tesla y los papeles confiscados por el FBI. Para otros misterios del cielo que nadie ha logrado explicar, vea la señal Wow! y la paradoja de Fermi.